Siempre que se habla de póquer se hace incentivando a cada uno de los jugadores o potenciales jugadores. Suele presentarse muchas formas, estrategias de cómo, dónde, cuándo jugar.
Muchas de ellas explican cómo apostar más, cuándo pasar, dónde apostarlo todo. Pero por lo general son pocas las oportunidades que tenemos de escuchar consejos o sugerencias de cuándo retirarnos.
Todos sabemos que la retirada no es la parte más entretenida del juego, ya que por definición la palabra implica que habremos dejado de jugar y si hay algo que positivamente queremos ¡es jugar!
Aprender a retirarse es tan o más importante que conocer los grandes misterios del póquer. Pero esta es parte de la disciplina que debemos alcanzar si es que en verdad deseamos ser verdaderos jugadores de póquer.
A continuación te describiremos algunos de los momentos en los cuales, retirarnos probablemente sea la decisión más acertada que se pueda adoptar.
Por ejemplo, muchos jugadores afirman que es conveniente retirarse cuando las cartas que recibes antes del flop no podrían formar parte de las jugadas de más alto rango en la escala de valores del póquer.
Con el transcurso del juego, otro momento oportuno para retirarnos es cuando una vez que se dan vuelta las cartas del flop no tenemos por lo menos un par o una posible combinación de cartas que, dependiendo las cartas que vengan, podamos formar un mejor juego como por ejemplo color.
Cabe aclarar que la decisión de retirarse también está relacionada con la cantidad de jugadores que se encuentren en la mesa.
Por más que seamos grandes mentirosos, si jugamos contra diez jugadores y siete continúan, las probabilidades están en nuestra contra indicando que uno de todos ellos tiene una buena mano y que nosotros no haremos nada con un tres de corazones y un ocho de trébol.
En este caso, no hay posible cara de póquer que pueda salvarnos.
Además de retirarnos, a veces podemos optar por la opción de pasar. Pero no siempre es la mejor opción, ya que puede denotar cierta inseguridad. Por lo general lo mejor en estos casos suele ser ya sea retirarnos o apostar.
Con el tiempo irás aprendiendo que no todas las manos son dignas de ser jugadas.
Hay manos que claramente nos dicen que es mejor retirarnos y esperar mejor suerte para la próxima.
Como lo dijimos anteriormente, aprender a retirarse es una de las tareas más importantes para aprender en este juego, y además como dice el refrán "soldado que huye sirve para otra guerra".