Acerca de los torneos

Una vez que comencemos a dominar el póquer podremos animarnos a jugar en torneos. Las características de los mismos son similares a las partidas simples, pero en ellos la concentración y la destreza, junto a al cansancio físico y psicológico marcan la diferencia.

Para el comienzo del torneo, una vez inscripto y aceptado, las apuestas son todas parejas para los integrantes del mismo. Las fichas son todas iguales e integran un bote que será dividido en caso de varios ganadores o será el premio de un solo ganador.

Lo importante de los Torneos es lograr sobrevivir. Ni más ni menos. Ya no se trata de superar en cartas o juegos a los contrincantes, sino de ir eliminándolos de la mesa y permanecer nosotros en el juego. Cuando todos los adversarios han perdido, es el momento de seguir en otra mesa con los ganadores de otras partidas. Y así sucesivamente hasta que quede la última mesa. Aquí sí puede haber variantes pues, según el torneo de que se trate, puede haber varios premios, o se comparte sobre el final

Por supuesto que las mesas van subiendo el nivel de dificultad, pero también los botes, que van acumulando paulatinamente las apuestas. Para poder seguir en el torneo, además de jugar y permanecer, deberemos cuidar bien el pozo propio, ya que sobre el final las apuestas van subiendo y generalmente la sala coloca apuestas extras para ir limitando el juego. Así que la moderación en la apuesta también cuenta a la hora de evaluar nuestras estrategias de juego.

Puede suceder también que entremos a un torneo que funciona como satélite de otro de nivel superior. En ese caso generalmente el premio es la entrada al torneo mayor, que siempre tiene un costo más alto que el anterior.

Otro tipo de torneo es el torneo múltiple, que permite registrarse en varios torneos obteniendo así mayores ganancias rápidamente, aunque sus riesgos también son más elevados. No son para inexpertos pero con un poco de práctica podremos entrar a jugar en poco tiempo.

En los torneos múltiples la clave está en la agresividad selectiva. Nunca hay que basar el juego en el bluff de entrada, ya que se trata de proteger las cartas mientras las apuestas son leves y atacar cuando ya el bote es suculento. Es preferible pasar en las manos previas y confrontar las cartas luego de realizar las apuestas fuertes. Todos los jugadores tratarán de hacerlo, por lo que hay que tener mucho cuidado con los juegos de los oponentes. Y recordemos que este tipo de torneos llegan a tener muchas veces más de 100 jugadores.

Una buena estrategia es al comienzo del torneo, cuando las ciegas son pequeñas es intentar entrar con la mayor cantidad de manos posibles, siempre y cuando paguemos barato para ver el flor, y como vallan subiendo las ciegas, iremos reduciendo considerablemente nuestro rango de cartas para jugar, nos pondremos mas selectivos y entraremos en el bote solo cuando tengamos cartas buenas.